miércoles, 16 de marzo de 2011

Ted Bundy


¿Sabéis de quien se dice que fue el asesino en serie más terrible de la historia de Estados Unidos?

Fue Ted Bundy y asi es su historia:

Nació en el año 1946. Su madre, Louise Cowell, era una joven soltera de buena familia por lo que éste es rechazado por ser hijo ilegítimo, fue incluso considerado como una vergüenza para la familia. Ted Bundy se acabó criando en casa de su abuelo, un hombre violento que pegaba a su mujer. Se le hizo creer al niño que sus abuelos eran sus padres y que su madre biológica era su hermana mayor, esto con el objetivo de proteger a la joven de las ácidas criticas de la sociedad en contra de las madres solteras.

La madre se casó en 1951 con un cocinero del ejército llamado Johnnie Culpepper Bundy. De ese modo Ted asumió el apellido Bundy que conservó toda la vida.

Las secuelas son evidentes, se vuelve tímido e infantil y tiene tendencia a la soledad. Comienza a aislarse de sus compañeros llegando a adoptar un cruel y extraño comportamiento. Se divertía mutilando los animales que atrapa.

Fue a clases a la universidad de Washington y a la Puget Sound. Y en la primavera de 1967 entabló una relación amorosa con Stephanie. Era el sueño hecho realidad que Bundy había imaginado toda su vida pero en 1969, ésta decide terminar la relación con Ted puesto que veía enormes huecos en su personalidad. Nunca se recuperó de la ruptura.

Se reinscribió en la universidad de Washington, esta vez en la carrera de Derecho. En dicha materia era brillante y tenido en buena estima por sus profesores. Pero en esa etapa de su vida, decepcionado por una sociedad en la que no encaja, comienza su etapa como asesino en serie. Lo curioso para los investigadores es que no daba el perfil de asesino en serie. Era un hombre guapo, culto y trabajaba como psicólogo en un centro.

El primero de sus asesinatos fue en 1974 en Washington, cuando atacó a una mujer mientras dormía golpeándola con una barra de hierro. Sorprendentemente, sobrevivió pero con daño cerebral permanente. Apenas un mes más tarde asesinó a una joven en el mismo campus universitario.

Seguía una misma pauta: seguía a su víctima por las calles, luego la estrangulaba y la golpeaba en su propia casa. A veces, la secuestraba para llevarla a un lugar más seguro. Una vez muerta la sodomizaba con el miembro o con el objeto que tenía más a mano mientras mordía su cuerpo. Al principio siempre fue durante la noche pero según aumentaba su confianza, también lo hacía de día. Tenía una fijación especial por asesinar a mujeres jóvenes de pelo oscuro y largo, que le recordaban a su ex novia, la cual lo había rechazado unos años atrás y evidentemente a su madre.

Tras sus primeros crímenes, Bundy comienza a viajar por el país: Washington, Utah, Colorado, Florida, etc. dejando a su paso una serie de crímenes y secuestros. Contaba con una ventaja sobre la policía y era que su aspecto podía cambiar enormemente con solo ajustar el peinado y por dejarse crecer o afeitarse la barba. Sus rasgos físicos lo hacían un hombre que no llamaba la atención por lo que era muy difícil seguirle la pista.

El 16 de agosto de 1974, es arrestado por primera vez en Utah tras ser identificado por una mujer que meses antes había intentado secuestrar. Se le condena, pero logra escaparse antes de ser encerrado en una prisión de Colorado y desaparece durante más de dos meses. Tiempo durante el cual sigue cometiendo escalofriantes asesinatos.

La última víctima fue la adolescente, Kimberly Leach, que fue secuestrada el 9 de Febrero de 1978 en Lake City. Su cuerpo fue hallado ocho semanas más tarde en Florida, dado el avanzado estado de descomposición del mismo no dio ninguna pista significativa sobre el atacante.

Se enfrentó a dos juicios por asesinato, el primero comenzó el 25 de Junio de 1979 en Miami Florida. El segundo se realizó en Orlando Florida en Enero de 1980.

El jurado lo condenó al corredor de la muerte por 14 homicidios de primer grado gracias a la prueba de un odontólogo, tras comparar unos mordiscos de uno de los cadáveres.

En prisión se le efectuaron diversas pruebas psicológicas y se determinó que Ted Bundy ni estaba psicótico, ni sexualmente desviado, ni dependiente de drogas y alcohol o que sufriera de algún daño cerebral. Pero si tenía una fuerte dependencia a las mujeres y tenía un gran temor de 'ser humillado en sus relaciones con ellas'.

Él mismo se consideraba un adicto al crimen y aseguró no haber matado a 14 mujeres, sino a muchas más de 20.

Ted Bundy fue ejecutado en la silla eléctrica nueve años después de su sentencia, el 24 de enero de 1989 a las 7 de la mañana. Al pasar el coche funerario camino al crematorio, la multitud aplaudió, la horrible pesadilla había finalizado…

- May - 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada