jueves, 24 de marzo de 2011

Jack el Destripador, historia de un asesino

¿Sabéis quien fue? ¿Cual fue su historia?

Su falta de una identidad confirmada, nos hace plantearnos muchas cosas.

En aquella época, algunos ingleses se volvieron locos de terror cuando cinco crueles asesinatos provocaron el miedo generalizado en las calles de Whitechapel, un barrio londinense pobre donde se prodigaban las prostitutas y la policía siempre tenía trabajo que hacer a causa de las peleas y los alcohólicos.

Durante el invierno anterior, había aparecido asesinada una prostituta que respondía al nombre de Enma Smith. Le habían cortado las orejas y extraído los intestinos que estaban desparramados en un charco de sangre por la calzada. Al día siguiente del asesinato, Scotland Yard recibió una caja de cartón que contenía una de las orejas de Enma.

Llegó el verano y en la misma zona apareció asesinada otra prostituta que respondía al nombre de Martha Traham, a quien le extrajeron un riñón. Scotland Yard y sus hombres cotejaron ambos asesinatos y dedujeron que no sólo se trataba del mismo asesino sino que éste tenía conocimientos de cirujía. Días más tarde, Scotland Yard se encontró con otro regalo dentro de una caja: un riñón humano.

Al mes siguiente, el viernes 31 de agosto, apareció el cuerpo sin vida de la prostituta Mary Ann Nichols en un callejón del East End londinense.

La prensa, que buscaba la forma de criticar el trabajo de la policía, fue quien dio el empujón necesario para que se prestara especial atención a aquellas muertes y a las que siguieron. Fredd Abberlaine, el mejor inspector que tenía Scotland Yard, fue el elegido para descubrir quién había tras los asesinatos de prostitutas.

En aquella época, que una prostituta apareciera asesinada tampoco era algo tan extraño, sin embargo ya eran tres y había ciertos detalles que demostraban que el asesinato no había sido fruto de una pasión desenfrenada o una pelea. En esta tercera victima, encontraron dos cortes, uno longitudinal y otro transversal, de precisión quirúrgica, en el abdomen de la mujer y la absoluta falta de algunos órganos vitales que le fueron extraídos por el asesino: los riñones y el útero.

Pronto las calles fueron un peligro para las prostitutas que seguían trabajando, y fueron cinco las mujeres que terminaron asesinadas en sólo diez semanas. Las últimas fueron Anne Chapman, Catalina Eddowers, a la que le extrajeron los ovarios además del riñón, y Long Liz Stride.

Hubo varios sospechosos, como el actor Richard Mansfield que en esos momentos estaba en Londres representando "El doctor Jekyll y Mr. Hyde", o John Netley, un cochero que tenía conocimientos médicos.

Al tiempo, Jack, el destripador, volvió a matar, esta vez a Mary Jane Kelly, una prostituta que había pasado la noche en un motel con el asesino. Con esta mujer el psicópata hizo mucho más que con el resto. Según contaba un periódico londinense: "La pobre mujer estaba echada de espaldas sobre la cama, completamente desnuda. Tenía la garganta seccionada de oreja a oreja, hasta la columna espinal. Las orejas y la nariz estaban separadas a cuchillo con mucha limpieza. Y también los pechos que estaban sobre una mesa al lado de la cama... El estómago y el abdomen abiertos, y el rostro mutilado de tal forma, que no podían reconocerse ya los rasgos. Le habían extirpado los riñones y el corazón, colocados igualmente en la mesa al lado de los pechos. También el hígado estaba sobre el muslo derecho, así como la parte inferior del cuerpo y el útero. Pero estos órganos no aparecían por ningún lado. Los muslos, en fin, habían sido lastimados...."


El asesino osó enviar una carta a Scotland Yard presentándose y firmando como Jack el Destripador e informando que se había comido guisado parte de un riñón de una de sus víctimas. Además, advirtió que tenía pensado asesinar a 16 mujeres y que luego dejaría de matar.

Su identidad sigue siendo un misterio y a veces, debido a la literatura y tantas películas que han adoptado su personaje, casi puede creerse que Jack no existió.. pero sí que existió...
- Nimue - 

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