miércoles, 16 de marzo de 2011

Edmun Emil Kemper III, el asesino de viajantes.


Edmund Emil Kemper III, es conocido como: “The Coed Killer” (El asesino de viajantes), el “The Head Hunter” (El cazador de cabezas) o “Big Ed”. Edmund Emil Kemper fue condenado en 1973 por 8 cargos de asesinato en primer grado, 8 mujeres incluyendo a su madre.

Edmund Emil Kemper III nació el 18 de diciembre de 1948, en Burbank, California. Creció junto a sus dos hermanas, en una familia desestructurada. Los padres reñían constantemente y con el tiempo terminaron divorciándose.

Su primera víctima fue el gato de la familia. Le enterró vivo y le corto la cabeza, la cual llevó orgulloso a casa, donde la exhibió en su cuarto como un trofeo.
A los 13 años mataba a los gatos de sus vecinos, y ponía sus cabezas en estacas, o los troceaba.

Padecía un constante abuso emocional de su madre, que con el tiempo, se convirtió en un gran odio hacia ella. Su madre, Clarnell, lo desplazó a un dormitorio del sótano. Por miedo a que su comportamiento afectase a sus hermanas, fue enviado a vivir con su padre, pero pronto volvió porque éste se había vuelto a casar y no encajaba con su nuevo hermano. Así que, su madre lo envió a vivir con sus abuelos paternales a una granja alejada de California en 1965, cuando él cumplió 15 años ya que ella misma tenía planes de boda y no lo quería cerca.

Es allí, a los 16 años de edad, cuando dispara contra su abuela con un rifle del calibre 22 y luego la apuñala una y otra vez para desahogar su ira, porque según él, era más estricta y le imponía más castigos que su propia madre. Después le pegó un tiro a su abuelo y dejó el cadáver tendido en el jardín. Tras estos crímenes, llama a su madre desconcertado para informarla. Cuando los policías le interrogaron sobre los motivos, respondió: "Solo quería saber lo que se sentía matando a mi abuela".

Edmund fue diagnosticado "del disturbio del rasgo de la personalidad, tipo pasivo-agresivo", padecía esquizofrenia paranoide, y fue llevado al hospital mental estatal de Atascadero. Se descubrió que tenía un cociente de 145.
Abandonó el hospital en 1969 a petición de los psiquiatras por su buen estado de salud mental por lo que se le custodió de nuevo a su madre que ahora trabajaba como secretaria en la universidad de California en Santa Cruz. Por aquel entonces Ed mediría 2 metros y pesaba unos 150 kilos.

Después de una discusión con su madre en 1972, Kemper salió en busca de una víctima y pronto encontró a dos estudiantes de la universidad que hacían autostop, Mary Anne Pesce y Anita Luchese. Edmund señalando el arma a las muchachas les dijo que iba a violarlas. Ellas no se resistieron.
Después de matar a la primera, apuñaló a la segunda hasta que la mató. Cogió los ambos cuerpos y los metió en el coche, los llevó hasta su apartamento, y allí las decapitó y les cortó las manos.
A la mañana siguiente, enterró los cuerpos en diversos lugares. Se tardaron varios meses en encontrar a las desaparecidas. En agosto, se descubrió la cabeza separada de una de ellas, se confirmó su identidad pero no había ninguna pista de cómo había muerto.

Cuatro meses después, secuestró a una niña asiática de quince años, Aiko Koo, estudiante de danza. La dejó inconsciente, la violó, la estranguló con su bufanda. La llevó a su apartamento, puso el cuerpo en la cama y volvió a abusar de ella.
Por la mañana, la desmembró. Enterró las manos en un condado, el torso en otro, y mantuvo la cabeza y el tronco en su coche.

Poco tiempo después, a plena luz del día, cogió a una joven autostopista llamada Cindy Schall. Él le dijo que quería hablar, y ella parecía comprensiva. No obstante, él la mató de un disparo.
La llevó a casa de su madre pero ella no estaba, así que Kemper cogió el cuerpo del coche y lo escondió en el armario del dormitorio. Cuando su madre se fue a trabajar al día siguiente, él la desmembró y lanzó las partes del cuerpo en un acantilado. Algunas partes fueron encontradas a los pocos días. La cabeza la enterró bajo la ventana de su madre.

El 5 de Febrero de 1973 desaparecieron otras dos muchachitas, Rosalind Thorpe y Allison Liu. A Rosalind le había pegado un balazo en la cabeza, y a Allison dos.

En febrero de 1973, y después de que una discusión con su madre, Kemper secuestró a dos jóvenes más. Las decapitó en el capó del coche, se sentó, y se llevó las cabezas a su casa, así podría mirarlas en su dormitorio.

Finalmente, Kemper mata a su madre a martillazos mientras dormía, antes de decapitarla y de violar su cadáver. Más tarde pone la cabeza de su madre sobre la repisa de la chimenea y le lanza flechitas mientras la insulta.
Esa misma noche telefoneó a una amiga de su madre y la invitó a cenar. Tan pronto como se sentó, la golpeó, la estranguló y la decapitó.

Tras esto decide entregarse a la policía, sin mostrar remordimiento alguno y como en un acto de compulsión, Kemper confesó todos y cada uno de sus crímenes- Reconoció que lo que más deseaba era saborear su triunfo sobre la muerte de los demás. Él vencía a la muerte y vivía mientras los demás morían.

De acuerdo a los conocedores del tema, Kemper ya fantaseaba con las mujeres en términos sexuales desde la tierna edad de 10 años. Sin embargo estas fantasías estaban pobladas de muerte y violencia.

Edmund Kemper fue declarado culpable de ocho asesinatos en primer grado. Cuando le preguntaron qué castigo pensaba que merecía, contestó que "la muerte por tortura". Hay que notar que trató hasta dos veces suicidarse sin éxito.
Por suerte para él, la pena de muerte acababa de ser abolida en el estado de California, donde más tarde ha sido restablecida. Fue condenado a cadena perpetua.
- May - 

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