jueves, 2 de diciembre de 2010

20th Century Boys - Capítulo I: El principio del Fin

Valoración: 5/10

Yukihiko Tsutsumi, quien dirigiera la adaptación del videojuego de terror “Forbidden Siren”, vuelve a ponerse tras las camaras para adaptar en esta ocasión un afamado manga de Naoki Urasawa.

    Esta película representa la primera de la trilogía de películas que completarán la adaptación del cómic. Siendo estrenada en Japón la presente en 2008 y sus dos siguientes entregas en 2009.

    La película nos narra a través de su personaje principal, Kenji, cómo la aparición de una secta liderada por un misterioso individuo que se hace llamar “amigo” está provocando desapariciones masivas y amenaza con una dominación mundial…
    Lo curioso es que el emblema, el logotipo de la secta, es exactamente igual que aquel que Kenji y sus amigos crearan en su infancia, en su mundo de fantasía infantil, como el sello de aquellos que detendrían el Apocalipsis…

    Pese a desconocer el manga original en que se basa la película, fuentes fidedignas y cercanas han alabado la calidad de la adaptación por su fidelidad y cuidado a los personajes, con lo que se augura que la trilogía cumplirá su función correctamente.

    En cuanto a lo cinematográfico, la producción adolece de un interminable metraje (casi dos horas y media) en las que se presentan mil y un incógnitas y apenas alguna solución, todo queda en el más absoluto misterio, con lo que, tras tan larga duración, es prácticamente inevitable la sensación de “estafa” que sufre el espectador… cierto que es una trilogía, que faltan aún otras dos partes… pero no deberían haber aportado alguna satisfacción a la audiencia?, alguna respuesta que satisfaga sus ansias tras horas de proyección?…

    Por otro lado, la película no esconde ese aspecto “televisivo”, esas formas de mini serie eterna de sobremesa con los oportunos cortes perfectos para la inclusión de publicidad, para dividirlo en capítulos o lo que las productoras consideren más oportuno…

    Por lo demás, y sin esconder su bajo presupuesto ni su vocación televisiva, la película es amena, los personajes simpáticos, ora cómicos, ora dramáticos… un producto de fácil consumo y fácil olvido.

    En conclusión, una película un tanto vulgar pero amena para pasar el rato… eso sí, mejor en la TV que en una sala de cine…

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